EL CONSUMO DE CANNABIS EN LAS URGENCIAS HOSPITALARIAS

EL CONSUMO DE CANNABIS EN LAS URGENCIAS HOSPITALARIAS

Es bien conocido a día de hoy que el consumo de cannabis ha aumentado en la población general, e incluso se está legalizando su consumo en algunos países. El cannabis es una planta natural utilizada como psicoactivo. Sus efectos, de rápida aparición, varían según la dosis, el tipo de cannabis, u otros factores personales. Así, inicialmente, dosis bajas pueden producir sensaciones placenteras de calma y bienestar, aumento del apetito, cierta euforia, locuacidad, sensación de ingravidez (sensación de estar volando), y enrojecimiento de ojos. Igualmente, se observan dificultades en los procesos mentales complejos, en la coordinación, un aumento del tiempo total de sueño y, en ocasiones, pérdida de la percepción de ubicación.

Todos estos síntomas son considerados por los consumidores como efectos positivos, sobre todo dando relevancia a la sensación de placer y eliminación del dolor. No obstante, los estudios científicos ya han demostrado hace años los efectos negativos que conllevan la dependencia al cannabis. Entre estos podemos encontrar la despersonalización, la desintegración temporal (confusión entre el pasado, presente y futuro), las pérdidas de memoria, la dificultad para realizar tareas que requieren múltiples pasos para alcanzar un objetivo, las infecciones pulmonares, y sobre todo, los trastornos mentales como los delirios, la esquizofrenia, los trastornos afectivos y de ansiedad, o el síndrome amotivacional. En la actualidad, los científicos sostienen que la marihuana no puede considerarse medicamento en ninguna de las formas en que es consumida por los adictos.

Sin embargo, es año han saltado las alarmas por el número de ingresos en los servicios de urgencias y en psiquiatría de consumidores de cannabis por los efectos adversos de dicho consumo. Así, se ha aumentado al 30% entre la población general, y hasta al 58% en el caso de los jóvenes entre 15 y 24 años. A pesar de la creencia popular, no se trata de una sustancia inocua, sino que genera altos riesgos en el desarrollo cerebral en el caso de los jóvenes, y problemas a largo plazo cuando el consumo es continuado.

La banalización del consumo supone un riesgo para la sociedad, y el Delegado del Plan Nacional sobre Drogas ha dado la voz de alerta al considerar este psicoactivo como la “tercera gran pandemia” de drogas en España, tras la cocaína y la heroína. Se hace hincapié, debido a estas nuevas informaciones, en la actualización de los planes de prevención con el fin de evitar repercusiones mayores para la sanidad.

Si usted o algún pariente o conocido se encuentra en situación de necesidad de ayuda, el Centro Valle del Tiétar pone a su disposición un programa de tratamiento personalizado que permite a los pacientes recuperar una vida adaptada sin el consumo.

 

Equipo CTVT

 

 

 

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